Hablamos con Xoel López, joven entusiasta de las criptos y la IA sobre bitcoin, las cadenas de bloques y sobre todo, lo que está por venir

Ya despidiendo el año queremos hacernos eco de uno de los mayores bombazos que han habido en 2017, el sistema blockchain y sobre todo el bitcoin. Esta criptomoneda está levantando pasiones y dando mucho que hablar. Para nosotros lo más interesante y por lo que apostamos es que dará aún mucho más que hablar el año que viene y no sólo como activo financiero-especulativo.

BTC bitcoin

Imagen: el precio del bitcoin experimentó este año una escalada sin precedentes (fuente: highcharts.com)

XoelLopezLinkedInBitcoin

Imagen: Xoel López (LinkedIn), @xoelipedes

Para ampliar y echar luz sobre este tema, me he entrevistado con Xoel López, (twitter: @xoelipedes) un joven entusiasta de las criptomonedas y la inteligencia artificial que tuvo el detalle de reunirse y contestar pacientemente a todas las dudas que le fui planteando.

(P)-¿Cómo fue tu primer contacto con bitcoin?

(R)Si no recuerdo mal, fue allá por 2013, cuando el precio llegó a 1000 dólares por bitcoin por primera vez, el lío de Mt.Gox y el cierre de Silk Road. Luego el precio bajó pero no le volví a prestar atención hasta que a principios de este año, donde me puse a leer y aprender cómo funcionaba la tecnología y si realmente aportaba algo nuevo que pudiese justificar su precio.

-En las últimas semanas el bitcoin (BTC) ha subido como un cohete y lo comparan con las grandes burbujas especulativas de la historia. Pero el sistema sobre el que se sustenta el BTC y otras criptos -la cadena de bloques- es algo más, ¿qué es en realidad?

Uy, cuantas preguntas! Vamos por partes. La cadena de bloques, o blockchain, no es más que una base de datos replicada en miles de nodos (ordenadores) en todo el mundo, en la que se guardan todas las transacciones hechas en bitcoin. Las transacciones son verificadas por los llamados mineros, que las agrupan en bloques creados en media cada diez minutos y enlazados entre sí. Y el sistema recompensa a los mineros dándoles bitcoins de forma proporcional al poder computacional (y por tanto seguridad) que aportan a la red.

Esta seguridad viene del hecho de que cuantos más bloques atrás en el tiempo se encuentra una transacción, se vuelve exponencialmente más difícil eliminarla o revertirla. Una transacción queda escrita casi “en piedra” cuando queda registrada en la blockchain. Ningún gobierno, ninguna religión, nadie te puede impedir enviar y recibir dinero con Bitcoin. Para hacer eso, habría que cerrar Internet. Por tanto, este es un sistema muy resistente a la censura, y eso es algo que lo hace muy valioso.

En cuanto a si el mercado de las criptomonedas es una burbuja o no: probablemente sí, pero ahora mismo es una gota en el océano si lo comparamos con otros mercados mucho más grandes como el de deuda o las acciones. Como señalaba hace unos días Daniel Lacalle, cada mes las grandes economías del mundo emiten dinero por tanto valor como lo que valen todos los bitcoins que hay en circulación, haciendo cada vez más pobres a los ciudadanos de esos países con la inflación generada, pero casi no se le presta atención a eso. Y si bitcoin cae un 50%, la economía ni se inmutará. Pero si las grandes bolsas caen un 50%, probablemente mucha gente sufra.

Pero más allá del precio, me parece mucho más importante centrarnos en la tecnología y entender qué es importante. Porque con Bitcoin es la primera vez en la historia en la que somos capaces de forma efectiva de tener una alternativa al monopolio de creación de dinero por parte de los bancos centrales, y de protegernos directamente de la inflación que producen sus políticas mal llamadas de expansión. Además, ya no necesitamos confiar en terceros (bancos, compañías de proceso de pagos…) para poder enviar dinero entre diferentes personas de forma segura.

Vídeo: evento ‘AI love U’, en el Area 31 del IE Business School donde participó, entre otros, Xoel López

-Si el blockchain es un sistema distribuido y descentralizado de gestión de la información ¿qué relación le ves con el big data y el datatech en general?

Las blockchains de Bitcoin y Ethereum tienen cada una actualmente unos tamaños del orden de los cientos de GB, y crecen a razón de unas decenas de GB por año. Esto hace que datos de millones de transacciones (anónimas, eso sí), sean públicos y analizables con las herramientas de Big Data adecuadas. Hay mucho potencial aquí y muchas cosas que se pueden hacer que estoy seguro de que veremos en el futuro.

-Se habla del consumo energético y la complejidad operativa como un freno en la implantación de BTC como medio de pago real. ¿Cómo ves esto?

Es cierto que el consumo energético de Bitcoin es cada vez mayor. Pero esta electricidad no es desperdiciada, sino que es usada para asegurar la red y hacerla más difícil de atacar. Un posible atacante tendría que gastar mucho más dinero si quisiera hacerlo cuanto mayor fuese el precio del bitcoin, pues los incentivos para que los mineros aportasen mayor poder computacional a la red serían mayores con un precio más alto y eso la haría más segura.

En cuanto a la implantación de BTC como un medio de pago real, con el estado actual de la tecnología esto no es viable. Bitcoin puede gestionar como máximo unas 4 transacciones por segundo, mientras que sistemas centralizados como Visa gestionan varios miles de veces esa cantidad. Pero estamos hablando de tecnologías que juegan en ligas totalmente diferentes. Un sistema descentralizado siempre será mucho más lento, caro e ineficiente que uno centralizado, pero mucho más resistente a la censura y difícil de alterar. Si Visa quiere cerrar tu cuenta, puede hacerlo y tú no puedes hacer nada. Si el Banco Central Europeo quiere bajar los tipos de interés y esto hace que aumente la oferta monetaria y la inflación, tú tampoco puedes hacer nada. Pero un grupo de mineros, o de países, dice que quiere aumentar la cantidad total de bitcoins que hay en circulación de la noche a la mañana, el resto de nodos de la red rechazará eso y no sucederá. Si ese grupo ‘hostil’ decidiera hacer esos cambios, la red se bifurcará en dos, la original seguirá funcionando como antes y no se harán cambios sobre ella a menos que la totalidad de los nodos estén de acuerdo.

Hay diferentes propuestas para escalar la capacidad de Bitcoin como medio de pago, algunas en funcionamiento ya y otras en desarrollo. Ahora está en la mano de las empresas del sector adoptar las propuestas que ya funcionan, apoyar el desarrollo de las otras, que son proyectos de software libre en su mayoría, y no intentar tomar atajos para escalar la red que parezcan buenas soluciones a corto plazo pero no sean sostenibles en el futuro.

-Se habla del blockchain y las criptomonedas casi exclusivamente como medio especulativo o como mucho como moneda alternativa al dinero fiat (convencional). ¿Qué otras aplicaciones posibles tiene la cadena bloques?

Cada día se ven nuevas propuestas sobre aplicaciones en las que se podría aplicar la cadena de bloques, pero ahora mismo hay mucho hype y unas expectativas demasiado infladas. Esta semana vi una noticia de una empresa americana de té que añadió la palabra ‘blockchain’ a su nombre. Ese día sus acciones subieron un 200%. Está sucediendo algo similar a lo que sucedía en el año 2000, cuando pasaba lo mismo cuando una empresa añadía ‘.com’ a su nombre. Volviendo a tu pregunta del principio sobre si estamos en una burbuja, ¿qué mejor indicador que este de que estamos en una?

Como te decía antes, una base de datos descentralizada será más ineficiente y cara que una centralizada. Para Wikileaks, por ejemplo, en 2010, bitcoin se convirtió en la única forma de recibir dinero, después de que Visa, Mastercard y Paypal cerrasen sus cuentas.

Por tanto, una blockchain solo tendrá valor si usarla será la única forma posible de llevar a cabo la aplicación que queramos desarrollar. Si no estás creando algo que necesite una alta resistencia a la censura, no pierdas el tiempo usando una blockchain; AWS es más rápido y barato. Y si usar una blockchain era lo único que hacía diferente tu proyecto y quitando de su nombre la palabra ‘blockchain’ ya no parece interesante, probablemente el proyecto fuese una mala idea originalmente.

Muchas aplicaciones muy útiles puede que tengan en el uso de una blockchain su base, como el de la identidad en internet, que abriría la posibilidad de realizar votaciones sin la necesidad de confiar en una institución que verificase que los votos son válidos. Otro proyecto que me parece interesante es Aragon, nacido aquí en España. Han creado una plataforma con la que, cuando esté funcionando, haría que el proceso de creación, registro, organización… de una compañía serían registrados en la blockchain de Ethereum. De esta forma teoría estas compañías no podrían ser cerradas por ningún gobierno y existirían de forma global, no ligadas a ninguna jurisdicción.

-En este sentido, en España el proyecto Alastria acaba de salir a la palestra y busca el intercambio de datos IoT de manera segura y verificada (enlace). Algo similar, pero por parte de los grandes gigantes tecnológicos a nivel mundial se está cociendo con el proyecto IOTA. ¿Estamos ante una nueva forma de comerciar con los datos?

No conozco bien lo que están desarrollando en Alastria, así que ahí no puedo opinar. En cuanto al caso concreto que me comentas de IOTA, hace poco tuvieron que desmentir que la colaboración con Microsoft fuese oficial. Probablemente el concepto de grafo acíclico no dirigido que usan sea interesante, pero esta semana incluso el MIT Media Lab escribió esta semana una carta alertando de los posibles problemas de seguridad de IOTA. Y no es la primera opinión que oigo en esa línea.

Como te comentaba antes, las blockchains públicas son fuentes de datos que seguro que tienen mucho valor para quien sea capaz de extraerlo. Pero la estrategia de “vamos a guardarlo todo en una blockchain pública” no es algo sostenible en el tiempo. La demanda de espacio de almacenamiento gratuito es infinita, pero no debemos caer en pensar que usar una blockchain (o sea, hacer transacciones) será siempre gratuito simplemente porque ahora lo sea, o casi. En el caso de Bitcoin, las transacciones en el inicio eran casi gratuitas porque los mineros obtenían el dinero para pagar sus costes de electricidad de vender los bitcoins que obtenían por minar los bloques. Pero esas recompensas cada vez son menores, pues la tasa de emisión está programada para ir disminuyendo con el tiempo y que la oferta monetaria sea limitada, de forma que esa escasez le dé valor. Por tanto, en cualquier blockchain pública si quiere ser sostenible, en el futuro las comisiones tendrán un lugar más importante que en los primeros años.

-¿En qué se diferencia la blockchain del bitcoin de otras cadenas de bloques, como las mencionadas anteriormente?

Mientras que en Bitcoin básicamente lo único que puede hacer es enviar y recibir bitcoins, en otras blockchains como Ethereum es posible programar usando un lenguaje de Turing completo. Esto significa que sobre Ethereum podrías crear aplicaciones mucho más complejas que sobre Bitcoin. Pero también que la superficie de ataque de Ethereum es mucho mayor que la de Bitcoin y es mucho más difícil auditar el código y asegurarse de que no hay nada que pueda fallar. Hay muchas más elementos que hay que tener en cuenta y analizar todas las posibles relaciones entre ellos es más difícil que en Bitcoin. Y estas son solamente las criptomonedas más grandes. Hay muchas más, miles.

Naval Ravikant, el CEO de AngelList, dijo una vez que “Bitcoin es una herramienta capaz de liberar a la humanidad de oligarcas y tiranos, disfrazada como una forma de hacerse rico rápido”. Muchas de las criptomonedas son justamente lo contrario: formas de los creadores de hacerse ricos rápido, disfrazadas de herramientas capaces de liberar a la humanidad.

-¿Le vas a pedir a los reyes magos un lote de ASICs? ¿Por qué?

No. La variable de la que más depende que te sea rentable minar es el coste de la electricidad. En países con Islandia, con electricidad barata por la energía geotérmica que tienen, o otros como China o Venezuela donde está subvencionada, es rentable hacerlo. En España no lo es. Y si la idea fuese minar con pérdidas, recibiendo menos de lo que nos cuesta la electricidad, y esperando que las criptomonedas que minásemos se revalovalorizasen en el futuro, tampoco es buena, y en ese caso es mejor comprarlas directamente, no minarlas.

-Para terminar ¿cuál es tu recomendación para aquéllos que se están empezando a interesar en todo esto de las criptodivisas?

Mi consejo es que penséis a largo plazo y no os dejéis llevar por la codicia. Aprended cómo funciona la tecnología y pensad si puede tener un impacto en la vida de millones de personas. No invirtais vuestro dinero en nada que no entendáis. Y si queréis invertir en algo, que sea en vosotros mismos. El precio de bitcoin puede subir o bajar, pero lo que aprendáis se queda para siempre con vosotros.