TechCrunch

La Diosa Regulación llega a todas partes, poco a poco le va metiendo mano a la llamada ‘sharing economy’. En USA se proyecta limitar el número de días que una habitación puede ser ofertada en una plataforma online para su uso económico. Pero lo que nos interesa traer aquí a colación es, cómo la administración puede (o debe?) utilizar los datos que se van generando en estas plataformas en las que los usuarios comparten anónimamente información sobre tráfico, viajes o estilo de vida, entre otros.

Como caso de estudio y precedente tendríamos Waze. Los datos anónimos de los conductores en Los Ángeles que usan Waze ya son compartidos con las autoridades municipales de esta gran urbe para poder ofrecer una mejor gestión del tráfico. ¿Ocurrirá algo parecido con AirBnB? En aras de la transparencia, ¿podría la Administración conocer información ‘de más’ sobre sus ciudadanos? Verdaderamente es un debate muy actual

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